NAC
La misma molécula figura en la lista de medicamentos esenciales de la OMS y en el estante de una tienda de suplementos. Como antídoto hospitalario y como mucolítico acumula décadas de uso. Como suplemento para una persona sana, la investigación ha encontrado poco, salvo una pista: donde el glutatión está bajo, algo cambia; donde ya es normal, no pasa gran cosa.

Una pieza clave para la síntesis del glutatión
Antes de seguir leyendo
La acetilcisteína está registrada en España como medicamento, no como complemento alimenticio: se autoriza como mucolítico y como antídoto hospitalario de la intoxicación por paracetamol. Esos usos médicos quedan fuera del alcance de esta ficha.
Esta página describe el estatus regulatorio en España y la Unión Europea. La acetilcisteína no está regulada igual en todos los países, así que si lees desde otro país, comprueba las normas que se aplican donde vives.
Lo que sí encontrarás aquí es qué ha medido la investigación cuando el NAC se ha estudiado como suplemento: en qué poblaciones, a qué dosis, con qué resultado y con qué grado de certeza. Suplepedia describe lo que dicen los estudios publicados y no recomienda tomarlo.
Si estás considerando tomar NAC, consúltalo con tu médico o farmacéutico. Si tienes asma o antecedentes de broncoespasmo, esa consulta es especialmente pertinente: es la única señal de seguridad del NAC con respaldo regulatorio directo, y está detallada en Precauciones.
¿Qué es el NAC?
El NAC es una versión modificada de la cisteína, uno de los aminoácidos que ya obtienes de la comida. El grupo acetilo añadido lo hace más estable y más fácil de absorber que la cisteína suelta.
Dentro de la célula, la cisteína es la pieza que escasea para fabricar , el antioxidante principal que el cuerpo produce por su cuenta. Aportar cisteína permite fabricar más glutatión. Ese es el mecanismo completo, y de ahí salen todas las promesas que rodean al NAC.
La cisteína no es un nutriente que falte: el cuerpo la fabrica a partir de la metionina y la dieta habitual la aporta ya hecha.
Usos médicos autorizados
La acetilcisteína se emplea en España como medicamento en dos indicaciones autorizadas: como mucolítico y como antídoto de la intoxicación por paracetamol en el ámbito hospitalario. Son usos médicos, con su propia ficha técnica, sus propias dosis y su propia supervisión clínica. No los desarrollamos aquí.
La información oficial de cada presentación está en el CIMA de la AEMPS.
Qué se ha estudiado
En rendimiento deportivo, el Instituto Australiano del Deporte lo sitúa en el Grupo B: evidencia emergente, uso solo bajo supervisión en investigación o en escenarios gestionados caso a caso. Los ensayos con cápsulas orales se contradicen entre sí. El único patrón que los ordena es que el efecto aparece en quien partía con el glutatión bajo, y no en quien lo tenía normal.
En envejecimiento y estrés oxidativo, los resultados que suelen citarse proceden de GlyNAC, una combinación de glicina y NAC que no es lo mismo que el NAC solo. Sus propios investigadores sostienen que el NAC por sí solo no reproduce esos resultados.
En cognición, no se ha encontrado ningún ensayo que muestre mejora de memoria, atención o velocidad mental en personas sanas.
Estudios en pacientes, no en personas sanas. El NAC también se ha ensayado en personas con diagnósticos concretos, desde tricotilomanía hasta esquizofrenia, en muchos casos añadido a su tratamiento habitual y bajo supervisión médica. Los resultados son dispares. No es una indicación, no es una pauta y no es un motivo para tomar NAC por cuenta propia.
Dosis empleadas en los estudios
Absorción y biodisponibilidad
¿Todas las formas son iguales?
Sellos de calidad
Estatus regulatorio
¿Qué dicen los estudios?
Mitos populares
Lo que la ciencia aún no tiene claro
Precauciones y situaciones de riesgo
Los efectos adversos más frecuentes son digestivos: náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. El olor a azufre de la molécula tampoco ayuda.